jueves, 25 de noviembre de 2010

DeepChord Presents Echospace - "Liumin" (Modern Love, 2010)




El término Techno es antiguo y también manoseado. Por eso, es especialmente valioso que un dúo de mentes visionarias como el legendario Rod Modell (DeepChord) y el maestro del dub profundo Steven Hitchell (Soultek, Intrusion, Variant) lo reivindiquen con tanta maestría. Enraizados en el industrialismo tecnológico de Detroit y Chicago, y herederos del minimalismo alemán de la escuela de Basic Channel y el sello Chain Reaction, los productores fusionan su sonido en los proyectos cv313 y Echospace (desde el 2006 llamado DeepChord Presents Echospace, al lanzar una obra maestra del dub techno: el disco The Coldest Season).

Mezclando dub expansivo, loops análogos y sonido ambiente, “Liumin”, su segundo disco, es menos orgánico y más maquinal que su predecesor. Con énfasis en un estado nárcótico e intenso ,el álbum captura el pulso vibrante de la madrugada en la ciudad en un mantra minimalista de energía sonora. Un primer CD de 9 tracks donde la repetición, el beat vibratorio y los ecos industriales dominan todo. In E c h o s p a c e abre el conjunto con un áura luminosa y texturas que se confunden entre lo orgánico y lo tecnológico. Sub-Marine es un viaje cadencioso por melodías náuticas y espesas que estimulan al cuerpo y a la mente a activarse, BCN Dub incorpora una lejana y exótica trompeta llena de groove, mientras que Burnt Stage y Maglev sumen al auditor en una experiencia de trance futurista de vibraciones subliminales.

La segunda parte del conjunto, llamada "Liumin Reduced", se trata de un fino segundo CD de 80 minutos de grabaciones de campo y ambientaciones, hecho por Modell en Tokio. El músico se sumerge en la experimentación del sonido en su estado puro, su condición atmosférica y las variables antimatéricas de este, capturando las conversaciones de la muchedumbre, extractos de la televisión japonesa y anuncios en lugares públicos. También indaga en la información auditiva imperceptible para el oído humano con sistemas de grabacion de gran sensibilidad. y que adhieren a la música un halo de oscuro misterio.

Una oda deteriorada y eufórica la a urbe contemporánea y a la electricidad. A las luces artificiales que pintan de neón a la metrópolis y a los ecos sonoros de la calle y sus rincones. Una reflexión sobre el sonido sordo de la gente y al murmullo de las máquinas. Una mirada metafísica y meditativa al frío industrialismo que impera en nuestro entorno, suficiente para engendrar lo que es el disco electrónico del año y uno de los más interesantes del último tiempo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario